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Última actualización: mayo 2026
Contenido revisado por el equipo clínico de Consulta.Dental


Cuando pensamos en la salud dental de un niño, solemos fijarnos en si tiene caries, si se cepilla correctamente los dientes o si ya le han salido las piezas definitivas. Sin embargo, existe otro aspecto igual o incluso más importante que muchas veces pasa desapercibido: cómo muerde.

La forma en la que un niño cierra la boca influye directamente en el desarrollo de los maxilares, la posición de los dientes, la respiración, la pronunciación e incluso en el crecimiento del rostro. Una mordida incorrecta no siempre provoca dolor ni es fácil de detectar a simple vista. De hecho, muchos problemas comienzan de forma silenciosa durante la infancia y se hacen más evidentes con el paso de los años.

La buena noticia es que la mayoría de estas alteraciones pueden tratarse con mucha más facilidad cuando se detectan a tiempo. Por eso, las revisiones durante el crecimiento son fundamentales.

En Consulta.Dental, con clínicas en Cebolla, El Carpio de Tajo y La Puebla de Montalbán, ayudamos cada año a numerosos niños y adolescentes de Talavera de la Reina, Toledo y localidades cercanas a corregir problemas de mordida mediante tratamientos personalizados, ortodoncia interceptiva y ortopedia dentofacial.


¿Qué es la mordida?

La mordida es la forma en la que encajan los dientes superiores e inferiores cuando cerramos la boca.

Para que una mordida sea funcional, los dientes deben contactar de forma equilibrada y permitir que el niño pueda masticar, hablar y respirar correctamente.

Cuando este encaje no es adecuado hablamos de maloclusión, una alteración que puede afectar tanto a la estética como a la salud bucodental.

No todas las maloclusiones requieren el mismo tratamiento, pero cuanto antes se detecten, más sencillo suele ser corregirlas.


¿A qué edad debe revisarse la mordida?

Una de las dudas más habituales entre los padres es cuándo debe acudir un niño por primera vez al ortodoncista.

La recomendación actual es realizar una primera valoración alrededor de los seis años, cuando empiezan a salir los primeros dientes definitivos.

No significa que todos los niños necesiten ortodoncia a esa edad, pero sí permite detectar alteraciones del crecimiento antes de que se agraven.

En muchos casos, actuar durante el crecimiento evita tratamientos mucho más complejos en la adolescencia.


¿Cómo saber si mi hijo puede tener un problema de mordida?

Algunas señales pueden hacer sospechar que el desarrollo de la mordida no está siendo el adecuado.

Por ejemplo:

  • Los dientes superiores e inferiores no encajan correctamente.
  • Mastica siempre por un solo lado.
  • Respira habitualmente por la boca.
  • Ronca con frecuencia mientras duerme.
  • Tiene dificultades para pronunciar determinados sonidos.
  • Los dientes aparecen muy apiñados.
  • La mandíbula parece muy adelantada o demasiado retrasada.
  • Cierra la boca desplazando la mandíbula hacia un lado.
  • Ha perdido dientes de leche muy pronto.

Aunque algunos de estos signos puedan parecer poco importantes, es recomendable que sean valorados por un ortodoncista.


Tipos de mordida

Cada tipo de mordida tiene unas características concretas y un tratamiento diferente.


Mordida normal

La mordida ideal es aquella en la que los dientes superiores cubren ligeramente a los inferiores y ambos maxilares funcionan de manera equilibrada.

Este tipo de mordida permite:

  • Masticar correctamente.
  • Hablar con normalidad.
  • Distribuir las fuerzas de forma uniforme.
  • Facilitar la higiene dental.
  • Favorecer un crecimiento armónico del rostro.

Mordida cruzada

La mordida cruzada aparece cuando uno o varios dientes superiores muerden por dentro de los inferiores.

Puede afectar a un solo diente o a toda una parte del maxilar.

Es una de las alteraciones que más interesa tratar durante la infancia porque, si se deja evolucionar, puede producir:

  • Crecimiento asimétrico de la mandíbula.
  • Desviaciones faciales.
  • Desgastes dentales.
  • Dolor articular.

En niños suele corregirse mediante ortopedia maxilar y expansión del paladar.


Mordida abierta

En la mordida abierta los dientes anteriores no llegan a contactar cuando el niño cierra la boca.

Queda un espacio visible entre ambas arcadas.

Las causas más frecuentes son:

  • Uso prolongado del chupete.
  • Succión del dedo.
  • Interposición de la lengua.
  • Respiración oral.

Además del problema estético, puede dificultar la pronunciación de determinados sonidos y alterar la masticación.


Mordida profunda

La mordida profunda ocurre cuando los dientes superiores cubren en exceso a los inferiores.

En algunos casos llegan incluso a contactar con la encía inferior.

Esta alteración puede provocar:

  • Desgaste prematuro.
  • Sobrecarga de los incisivos.
  • Problemas en la articulación temporomandibular.
  • Alteraciones funcionales.

Mordida borde a borde

Los incisivos superiores e inferiores contactan exactamente por sus bordes.

Aunque algunas personas la consideran una mordida «normal», realmente favorece un desgaste acelerado de los dientes y puede evolucionar hacia otros problemas.


Mordida invertida o Clase III

La mandíbula está más adelantada que el maxilar superior.

Es una de las maloclusiones con mayor componente hereditario.

Cuando se detecta durante el crecimiento, la ortopedia dentofacial puede ayudar a modificar el desarrollo óseo y mejorar el pronóstico.


Clase II o sobremordida

En este caso ocurre lo contrario.

El maxilar superior está adelantado o la mandíbula presenta un desarrollo insuficiente.

Es habitual que los dientes superiores sobresalgan notablemente.

Además del aspecto estético, puede favorecer traumatismos en los incisivos superiores.


Apiñamiento dental

Aunque muchas personas no lo consideran un tipo de mordida, el apiñamiento es una de las alteraciones más frecuentes.

Suele deberse a:

  • Falta de espacio.
  • Desarrollo insuficiente del maxilar.
  • Factores hereditarios.

Detectarlo durante la infancia permite actuar antes de que la situación empeore.


¿Por qué aparecen los problemas de mordida?

Las causas suelen ser multifactoriales.

En algunos niños existe un componente hereditario importante.

En otros casos influyen hábitos adquiridos durante la infancia.

Entre las causas más frecuentes encontramos:

  • Genética.
  • Uso prolongado del chupete.
  • Chuparse el dedo.
  • Respiración oral.
  • Deglución atípica.
  • Pérdida prematura de dientes temporales.
  • Traumatismos.
  • Crecimiento alterado de los maxilares.

Por eso es tan importante valorar cada caso de forma individual.


¿Qué ocurre si no se trata una mala mordida?

Muchas familias piensan que los dientes «ya se colocarán solos».

En algunos casos pequeños cambios sí forman parte del crecimiento normal.

Sin embargo, cuando existe una verdadera maloclusión, esperar suele hacer que el problema aumente.

Una mordida incorrecta puede provocar:

  • Mayor desgaste dental.
  • Dificultad para cepillarse correctamente.
  • Caries y enfermedad de las encías.
  • Problemas de masticación.
  • Dolor mandibular.
  • Alteraciones del crecimiento facial.
  • Necesidad de tratamientos más complejos en el futuro.

¿Cómo se corrigen los problemas de mordida?

El tratamiento depende de la edad del niño y del tipo de maloclusión.


Ortopedia dentofacial

Cuando todavía existe crecimiento, la ortopedia permite guiar el desarrollo de los maxilares.

Es especialmente útil entre los seis y los once años.


Ortodoncia interceptiva

Se utiliza para corregir problemas durante la dentición mixta y evitar que evolucionen.

En muchos casos reduce considerablemente la duración de la ortodoncia posterior.


Brackets

Cuando ya han salido la mayoría de dientes definitivos, los brackets permiten corregir la posición dental con gran precisión.


Ortodoncia invisible

Cada vez más adolescentes pueden corregir su mordida mediante alineadores transparentes.

Además de ser discretos, facilitan la higiene y resultan muy cómodos.


La importancia de actuar durante el crecimiento

Uno de los mayores errores es pensar que siempre es mejor esperar.

En realidad, existen problemas que únicamente pueden corregirse aprovechando el crecimiento del niño.

Cuando este periodo termina, algunas alteraciones requieren tratamientos mucho más complejos o incluso cirugía ortognática.

Por eso insistimos tanto en realizar una valoración temprana.


Diagnóstico digital en Consulta.Dental

En nuestras clínicas utilizamos tecnología avanzada para estudiar el crecimiento de cada niño.

Disponemos de:

  • Escáner intraoral digital.
  • TAC Dental 3D.
  • Fotografía clínica.
  • Estudio funcional de la mordida.
  • Planificación digital.

Todo ello nos permite diseñar tratamientos mucho más precisos y personalizados.


Ortodoncia infantil en Cebolla, El Carpio de Tajo y La Puebla de Montalbán

En Consulta.Dental ayudamos a niños y adolescentes de Cebolla, El Carpio de Tajo, La Puebla de Montalbán, Talavera de la Reina, Toledo y municipios cercanos a desarrollar una mordida sana mediante tratamientos adaptados a cada etapa del crecimiento.

Nuestro objetivo no es únicamente alinear dientes, sino favorecer un desarrollo correcto de la boca y del rostro para evitar problemas futuros.


Preguntas frecuentes

¿A qué edad debe ir un niño al ortodoncista?

Lo recomendable es realizar una primera revisión alrededor de los seis años.


¿Todas las mordidas incorrectas necesitan tratamiento?

No. Algunas alteraciones son leves y solo requieren seguimiento.


¿La mordida puede corregirse sin brackets?

Sí. Durante el crecimiento muchos problemas se solucionan mediante ortopedia dentofacial o aparatos funcionales.


¿Una mala mordida puede afectar al habla?

Sí. Algunas maloclusiones dificultan la pronunciación de determinados sonidos.


¿Puede influir en la respiración?

Sí. Un maxilar estrecho o determinados problemas de mordida pueden favorecer la respiración oral.


Preguntas habituales

¿Cómo saber si mi hijo necesita ortodoncia?

Solo una exploración clínica puede determinarlo, aunque los signos más frecuentes son apiñamiento, mordida cruzada, dientes muy separados o alteraciones del crecimiento.


¿Qué tipo de mordida es la más frecuente en niños?

El apiñamiento y la Clase II son las alteraciones más habituales.


¿Es mejor empezar pronto o esperar?

Depende del problema. Algunas alteraciones deben tratarse cuanto antes para aprovechar el crecimiento.


La mordida de un niño influye mucho más de lo que parece. No solo determina cómo encajan sus dientes, sino también cómo mastica, cómo respira, cómo habla y cómo crecerá su rostro en los próximos años.

Detectar una maloclusión a tiempo permite aplicar tratamientos más sencillos, menos invasivos y con mejores resultados. En muchos casos, una revisión durante la infancia evita tratamientos mucho más complejos en la adolescencia o en la edad adulta.

En Consulta.Dental, con clínicas en Cebolla, El Carpio de Tajo y La Puebla de Montalbán, estudiamos de forma personalizada el desarrollo dental de cada niño para ofrecer la solución más adecuada en el momento oportuno.

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